EEUU prohíbe a la NSA “Backdoors” en el código para vigilar a usuarios

NSA

Hace pocas horas se ha dado el que posiblemente sea el golpe mas duro hasta ahora para la NSA y el espionaje de usuarios, desde que sus métodos se hicieron públicos gracias a la filtración de documentos secretos a la prensa. En una votación sorpresa, la Cámara de Representantes de los EEUU votó a favor de dos medidas para evitar que la NSA obtenga datos tan fácilmente; la primera de ellas afecta solo a ciudadanos estadounidenses, mientras que la segunda se refiere a la instalación de “puertas traseras”.
Golpe al espionaje gubernamental

Por una parte la nueva ley prohíbe que un oficial o empleado del gobierno obtenga información de un ciudadano de EEUU a través de los programas de vigilancia extranjera; específicamente el funcionario no puede buscar a personas con “Estados Unidos” como identificador, pero no dice nada de la información de ciudadanos estadounidenses que se pueda encontrar buscando otras cosas.
La segunda parte de la ley ha recibido mejores reacciones entre activistas y expertos en seguridad de todo el mundo, ya que prohíbe que la NSA o la CIA contacten con creadores de servicios online, software y hardware, y les obliguen o pidan incluir “puertas traseras” en el código. Una puerta trasera es un acceso secreto a la información guardada por el programa, y se sabe que las agencias del gobierno presionaron a programadores a incluirlas en sus programas para acceder mas fácilmente a correos electrónicos, el historial de navegación o los registros de chat.

“[…]ninguno de los fondos hechos disponibles por esta Acta podrán ser usados por la Agencia de Seguridad Nacional (Ndt: NSA) o la Agencia Central de Inteligencia (Ndt: CIA) para ordenar o pedir que una persona […] altere su producto o servicio para permitir la vigilancia electrónica[…] de cualquier usuario de dicho producto o servicio para dichas agencias” Enmienda a H.R. 4870.

Ahora a la ley le queda pasar por el Senado para hacerse realidad a partir del 2015, aunque el gran apoyo que ha conseguido en la Cámara de Representantes (293 votos a favor por 123 en contra) permite el optimismo.